San Francisco de Borja y Trastámara (1510–1572) nació en Gandía (Valencia, España), el 28 de octubre de 1510. Fue el hijo del duque de Gandía y el biznieto del Papa Alejandro VI, Rodrigo Borja.Aunque de niño fue muy piadoso y deseó convertirse en monje, su familia lo mandó a la corte del emperador Carlos V. Allí destacaría, acompañando al emperador en sus campañas y casándose con una noble portuguesa, Eleanor de Castro Melo e Menezes, con la que tuvo ocho hijos: Carlos, Isabel, João, Álvaro, Fernando, Afonso, Joana y Doroteia.
En 1539, escoltó el cuerpo de la emperatriz Isabel de Portugal a su tumba en Granada. Se dice que, cuando vio el efecto de la muerte sobre la bella emperatriz, decidió «nunca más servir a un señor que se pueda morir». Sin embargo, aún en su juventud, fue nombrado virrey de Cataluña, administrando la provincia con gran eficiencia.
Sus verdaderos intereses fueron otros, sin embargo. Cuando su padre murió, el nuevo Duque de Gandía se retiró a su tierra natal y llevaría, con su familia, una vida entregada puramente a la fe. Por esos tiempos entró en contacto con jesuitas: los Padres Fabro y Araoz. Así fue madurando su deseo de ayudar económicamente a la Orden fundada por Ignacio de Loyola, sobre todo después de hacer los Ejercicios Espirituales. Fue un gran bienhechor del Colegio Romano y fundó el Colegio Jesuita de Gandía, el primero en recibir alumnos seglares.
En 1546 su esposa Eleanor murió y Francisco decidió entrar en la Compañía de Jesús. Ajustó cuentas con sus asuntos mundanos, renunció a sus títulos en favor de su primogénito, Carlos, e inmediatamente se le ofreció el título de cardenal. Lo rechazó, prefiriendo la vida de predicador itinerante. En 1554 se convirtió en el comisario general de los jesuitas en España y, en 1565, a la muerte del Padre Laínez, Padre General de toda la Orden.
Hechos de su Gobierno. La Congregación General II de los Jesuitas se inclinó evidentemente en su elección por el enorme prestigio del otrora Duque de Gandía. El electo revisó las reglas de la SJ y, por influjo de las prácticas de ciertos jesuitas españoles, aumentó el tiempo dedicado a la oración: una hora diaria, por la mañana (Ignacio no había establecido esa norma, dejando a cada miembro de la Compañía que decida al respecto). Borja se preocupó de que cada Provincia jesuita tuviese su noviciado: personalmente fundó el Noviciado de San Andrés del Quirinal, en el que se formaron S. Estanislao Kostka, el predicador polaco Piotr Skarga y el futuro P. General Claudio Aquaviva.
Una de las tareas más delicadas de este gobierno fue negociar con S. Pío V, quien deseaba reintroducir el Oficio cantado en la Compañía. De hecho, esta medida empezó en mayo de 1569, pero solamente en las casas profesas y sin interferir con otras tareas. Pío también ordenó que ningún candidato al sacerdocio de ninguna Orden debía ser ordenado hasta después de su profesión; esto causó grandes problemas a la SJ. Es por eso por lo que todos los jesuitas debían profesar 3 votos solemnes hasta que Gregorio XIII (dic. 1572) restauró la práctica original tal como estaba en las Constituciones escritas por San Ignacio.
Los Colegios prosperaron: de 50 en 1556 pasaron a 163 en 1574. Borja promulgó la primera Ratio Studiorum en 1569. Para su gobierno se apoyó en Visitadores. Se inició la remodelación de la Iglesia del Gesù. El General siguió muy de cerca la evolución de la Contrarreforma en Alemania. Muchas fundaciones jesuitas atendieron a reforzar la causa católica. Una expedición misionera enviada por él a Brasil fue exterminada por los protestantes en altamar (Azevedo y sus compañeros mártires).
Borja recibió misiones especiales de Su Santidad, al igual que Laínez. De viaje a Portugal y a España -pese a sus achaques-, fue muy agasajado. Atendió negocios de la Compañía y delicados encargos diplomáticos en las cortes. El regreso a Roma fue penoso; llegó a la Ciudad Eterna desahuciado, pero feliz de obedecer hasta el fin. Murió el 30 sept. 1572.
Su legado. Su decisión referente a la oración alteró la concepción ignaciana al respecto, hasta que en el s. XX se volvió a la práctica primigenia. Llevó a la práctica la resolución de la CG II de convocar las Congregaciones de Procuradores, que demostró ser una medida muy acertada. Bajo su administración la obra misionera se incrementó y fue próspera. La Compañía fundó nuevas misiones en Florida, México y Perú. Se incrementó la penetración en Brasil. Sugirió a Pío V la creación de la Congregación para la Propagación de la Fe.
Francisco Borja fue canonizado en 1671. Su onomástico se celebra el 3 de octubre.
-yo opino que este acontecimiento es muy importante para los ciudadanos de Gandia, ya que es un hecho de nuestro pasado, y que seria muy interesante que programaran actividades para toda la gente de todas las edades desde los mas pequeños hasta los mas grandes para que todo el mundo pueda participar, y se entere de quien era ese personaje, ya que forma parte de nuestra cultura.
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